Parece
mentira, parece que fue ayer que se estaba inaugurando uno de los mejores
sistemas de transporte de la ciudad, el Metro de Caracas, en una Caracas
convulsionada para esa época, imagínense ahora, lo cierto es que han pasado 35
años desde que fuera puesto en funcionamiento comercialmente, porque ya tenía
tiempo establecida la empresa mientras se estaba construyendo, el detalle fue
que ante una ciudad convulsionada que necesitaba con urgencia un moderno medio de
transporte el slogan que hacía alusión al mismo fue muy efectivo, si era la
gran solución para Caracas y, en cierto modo, aún lo sigue siendo a pesar de
todos los inconvenientes que presenta.
Fue
y es la gran solución para Caracas porque no era fácil en esos tiempos cubrir
rutas largas, trasladarse desde Catia hacia el centro de la ciudad ya de por si
era un tormento y peor si el trayecto era más largo, hasta el este de la
ciudad, las rutas que circulaban en la superficie demoraban mucho por el exceso
de vehículos, por el inclemente tráfico, transitar la ciudad era muy pesado y
tedioso, no quiero decir que hoy en día no lo sea, aún lo sigue siendo, sobre
todo en esas rutas que el metro aún no ha logrado cubrir, las proyecciones
indicaban que debía atravesar la ciudad en sus cuatro puntos cardinales,
lamentablemente eso no ha sucedido todavía y sinceramente pasaran muchas,
demasiadas, lunas para que se convierta en realidad.
Para
el momento en que el metro comenzó a prestar servicios al público se inició conjuntamente
una campaña mediante la cual se exhortaba a los usuarios a conservar y cuidar
toda la estructura, a comportarse dentro de las instalaciones, a cumplir con
las normas previstas para su buen funcionamiento y vaya que si caló, la campaña
tuvo su efecto durante mucho tiempo, todo aquel que ingresaba al sistema se
transformaba, era como que se adquiría otra personalidad, las personas
respetaban, querían y cuidaban la estructura, el mobiliario urbano, las
instalaciones, todo fue una maravilla.
La
pregunta que uno se hace es ¿Qué pasó entonces? Lamentablemente el sistema
Metro de Caracas presenta un grado de deterioro, aunado a la anarquía existente
en la ciudad, hoy el tránsito en la superficie está peor, el mobiliario urbano
deteriorado o inoperativo, no hay campañas de concientización en ningún medio
de comunicación, el estado no invierte en el mejoramiento de la calzada por
donde circulan a diario miles y miles de personas y vehículos, si esto es así
en la superficie, en el subterráneo no hay mucha diferencia.
La
infraestructura ha sufrido deterioro, en parte por el paso de los años, por la
falta de mantenimiento y por la falta de conciencia de los usuarios, es cierto
que la ciudad ha crecido y que por estar todo centralizado en la capital la congestión
es mayor, pero ¿el Estado ha realizado la inversión suficiente para que el
sistema funcione óptimamente? pues no, solo pañitos calientes para paliar el
problema, lo más notorio ha sido que se le incorporaron modernos trenes, pero
no en todo el sistema, solo en la línea 1 se observan más a menudo y
esporádicamente en las líneas 2 y 4, los viejos trenes que aún se encuentran
funcionando tienen muchas carencias, por falta de inversión y en otros casos
unos cambios de rieles en pocos sectores.
Otro
de los factores que afectan al sistema y que contribuyen con su deterioro se
encuentra en la tarifa que se cobra, particularmente creo que es hora de
aumentar el pasaje en el metro, actualmente se observa como se permite la
entrada de los usuarios al sistema sin adquirir el correspondiente boleto, se
entiende que ante el incremento del pasaje urbano y extraurbano en la ciudad,
este sistema sea el más utilizado, por diferentes razones, aunque no todas
califiquen, rapidez, costo, comodidad, seguridad, lo cierto es que un ligero
incremento no le cae mal al sistema, siempre y cuando sea para su mismo
beneficio, una forma de ayudar a autosustentarse, para invertir en mejoras
continuas que incidan en mejor calidad del servicio que se presta,
sencillamente eso no ocurre puesto que sería un costo político para el Estado,
así como el aumento de la gasolina, el aumento del pasaje, entre otros.
Las
campañas de concientización empleadas en un principio cuando el sistema comenzó
a funcionar, ya no se llevan a cabo, los usuarios en su mayoría ante la premura
por llegar rápido a su destino no presta colaboración, basta observar cualquier
estación en un momento determinado y ver como es la supervivencia dentro de las
instalaciones, sobre todos en aquellas en las cuales confluyen las otras
líneas, esto ocurre ya casi que en todo momento, antes se hablaba de horas pico
en el metro, hoy ya no existe, todo el tiempo es hora pico en el sistema.
Da
tristeza observar como un sistema tan útil se va deteriorando, son muchos
factores los que inciden en dicho deterioro, el continuo robo de cables, la
carencia de inversión, la falta de campañas publicitarias que induzcan al
cuidado y prevención, la inseguridad, la afluencia de vendedores ambulantes, el
comportamiento de los usuarios y muchas otras cosas, cada una ha calado en la
decadencia del sistema y de seguir por este rumbo entonces pasará de ser uno de
los mejores a uno de los peores medios de transporte.
Esperemos
que en un futuro no muy lejano se puedan observar mejoras continuas que beneficien
al usuario y a la ciudad y podamos continuar diciendo que si era la gran
solución para Caracas.
Saludo
cordial.
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